Testmonio de Oscar Gomez | Escuela de Valerie Gaillard

Oscar Gomez

Atender a una persona tan agradecida, te llena el alma, ver al paciente entrar a la sesión toda doblada, con movimientos limitados que con gran dificultad pudo acomodarse en el futón, expresando sufrimiento con su rostro y luego al terminar la sesión, ver un rostro relajado, pudiendo erguirse sin dolores, permitiendo a sus maños llegar a lugares que antes no podía acceder. Que la pareja del paciente vea los resultados y cambie el rostro de preocupación por uno de sorpresa y luego una de agradecimiento, que al estrechar su mano, el la agarre con sus dos manos, diciendo varias veces gracias, gracias. gracias. Es una de las mejores caricias que puede recibir un terapeuta.

Para mi el Shiatsu Zen, es algo fantástico, que nos permite ayudar a personas a recomponer su armonía física, psíquica y energética, también nos permite un profundo auto conocimiento.»

Panadero, alumno de Zen Shiatsu

Top
768 a 983
480 a 767
479